Seguía sin comprender mucho esos mensajes extraños, pensé en contárselo a Ana, y que ella intentara ayudarme a averiguar que era, pero luego de pensarlo dos veces, me pareció que no era una muy buena idea. Seguramente me trataría de loca, y no lo necesitaba ahora, era lo único que me faltaba.
Mi madre llamó a todos para comer, acostumbrada a que ninguno de los integrantes de mi familia le conteste. Pero con esperanzas de que ésta vez lo hagamos, volvió a repetir su grito de llamado, añadiendo nuestros nombres.
- John , Ema, Matt, ¡a comer!
- Ya va - Dijimos todos al unísono.
A los dos minutos ya estábamos situados todos en la mesa, en los lugares de siempre. La comida servida, y un silencio incómodo que no era habitual, supuse que era ocasionado por la reciente pelea entre mis padres, más que nada por mi padre, que le queda el remordimiento y prefiere no hablar cuando se enojó con alguien, igual que como me pasa a mi. Se nota que de alguien tenía que haber salido ese carácter que aveces es temible en mi. Aunque era muy poco frecuente últimamente. Fue una cena bastante rápida y como dije anteriormente, silenciosa. No me importó mucho, ya que sabía que mis padres no eran capaces de pelearse y odiarse tanto como para que surga alguna separación. Asique no me preocupé por eso.
Me levanté de la mesa, levanté mi plato y el de todos, los puse en el fregadero, regresé para recoger las bebidas y meterlas en el refrigerador, y luego de todo eso, me fui a mi cuarto.
Pensaba recostarme un poco y dormir, pero no tenía ganas. Todo esto de los mensajes extraños me volvía loca y no me dejaba pensar, o no pensar, e irme a dormir. Pero quizás ésa era la forma de que no sucedan más, no pensar, no darle importancia, ya que talvez era todo producto de mi subconciente, y me staba volviendo loca enserio. Quien sabe. Me limité a no pensar en ello e irme a acostar. Aunque me costara porque como son los primeros días de clase aún, sigo acostumbrada al horario de las vacaciones. Por suerte había tenido un buen día y con eso se me hacía más fácil dormir.
Como pocas veces, me desperté sola, sin que mi madre tenag que venir a avisarme que se me hae tarde o algo. Me alegró mucho que haya ocurrido de esa manera, ya que odio que me despierten. No estaba con todas las luces, pero tampoco estaba totalmente dormida. Gracias a mi considerada madre, ya tenía toda la ropa planchada y doblada arriba del escritorio, cómo me gustaba que haga eso, ya que me ahorraba mucho tiempo, y no tenía que levantarme más temprano para encontrar la ropa, pedirle que la planche, etc.
Me dirigí hacia el baño para lavarme los dientes, y luego volver a mi habitación para cambiarme lo más rápido posible. Hoy me tocaba ponerme el equipo de gimnasia. Era la primera clase de volley del año. No me entusiasmaba mucho la idea de empezar con un deporte, ya que no me gustan mucho, salvo el tennis, y el fútbol que me gusta mirarlo nada más, no jugarlo.
Como todas las mañana me fui con mi padre al colegio, me despedí de él y proseguí a la entrada, donde saludé a la preceptora, como siempre. Al subir las escaleras, me encontré con Ana, y se me vino nuevamente a la cabeza la idea de contarle todo lo de los mensajes, pero luego me pareció qe no era una muy buena idea.
- Hola Ana, ¿Cómo estás?
- Bien Em, algo dormida, me costó dormirme anoche.
- Uh, ¿por algo en especial?
- Eee no, bueno no te voy a mentir, estoy muy entusiasmada por mi cita con Mike. Todos los días pienso en que ponerme, como peinarme, etc. ¿Y si se arrepiente y me cancela?, ¿Y si me deja plantada?
- Ai Ani, eso no va a pasar, si sabes que le gustas, es imposible.
- Bueno pero, me agarró la duda anoche y no me dejó dormir bien. Y ahora tengo unas ojeras enormes y no tuve tiempo para arreglarme, ¿Y si me ve y se asusta?
- ¡Ai basta An! Sábes que eso es imposible que pase, no jodas. Además si este chico te llega a hacer algo, no sabe lo que le espera, ¡va a arrepentirse toda su vida cuando se la vea conmigo!
- Jaja Em como me haces reír. Tienes la capacidad de sacarle una sonrisa a la gente cuando menos te lo esperas.
- Jaja, nosé, sólo intento que no te preocupes. No quiero verte mal, es lo menos que puedo hacer por mi mejor amiga.
- Gracias, enserio. Intentaré no procuparme.
- Ok. Cualquier cosa av...
Nuevamente me había dejado con las palabras en la boca. Esta chica si que pasaba rápido de la preocupación a la felicidad. Já. qué personaje. Por algo es mi mejor amiga, -pensé-.
La mañana pasó bastante rápido, nada en especial, las clases convencionales, sin ningún problema, y había llegado el momento de a clase de deporte, la que menos me gustabade todas. Éste año me había tocado el turno a la salida del colegio, pero hay otros que son unos horas más tarde, depende del nivel en el que estés.
Inmediatamente entré a la clase junto con Ana, un grupo de minas giraron la cabeza en torno a nosotras, con miradas de odio como si les hubieramos hecho algo. Eran las típicas populares que se creen diosas y que no lo son, y que podés ser o su mejor amiga, o su peor enemiga. La segunda opción era la mía. Eran todas o la mayoría de cabello rubio, - pero pienso que sólo el de una es natural- , altas, de buen cuerpo, arrogantes como ellas solas. La líder a la que todas seguían como sus exclavas, se llamaba Carla. La perra mayor, como yo la llamaba. Pobres las otras, sólo porque creen que es lo mejor seguirla a ella, lo hacen. Y sin razón alguna me odian, yo nunca le he hecho mal a nadie, pensé, son la parte del curso que todos odian por dentro pero no pueden hacer nada al respecto porque saben que son más fuertes que ellos. Entonces se lo guardan y no dicen nada. Algún día me va a pasar que voy a explotar y les voy a decir de todo, y se las van a ver conmigo. Pero no me quiero poner violenta, no me quería poner violenta, asique pasé el resto de la clase lo más bien, sin prestarles atención, Ana y yo en grupo hicimos todas las indicaciones que nos dijeron, y la clase de 40 minutos pasó más rápido de lo que pensé que pasaría.
Me despedí de Ana y me dirigí caminando hacia mi casa. Otro día completamente tranquilo de mi vida, no es nada del otro mundo. Pensaba pasar la tarde normalmente, como siempre, hacer las tareas y luego talvez leer un poco. Ya que mi idea es no pensar en nada que me haga mal, ni que me haga volverme loca intentando encontrarle alguna respuesta. Asique, esos mensajes producto de mi subconciente, parece que están desapareciendo, aunque siempre me va a quedar la duda, de que se podría llegar a tratar. Creo que eso lo voy a saber con el tiempo.
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Ayee.. Buenisimo.... donde esta el 6?
ResponderEliminarescribes muy bien ayee
yo ando escribiendo hace mucho pero nunca habia subido nada por aqui, bueno solo en mi blog, algo que se llama "camino, luces...lo siento" y alguna que otro fanfic -que nunca termine- bueno pero tu escribes excelente